Nos acercamos al final. Se acabó. El día del estreno se asoma tras el telón, mientras todos y cada uno de los miembros de la compañía pergeniamos muecas de nerviosismo, incertidumbre, expectación y, por supuesto, alegría.
¿Qué va a suceder? ¿Qué toca ahora? ¿Cómo vamos a acabar?
Seis días...
Y sin más cosas en la cabeza que la obra de teatro. Ni siquiera me da para escribir una entrada decente.
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miércoles, 3 de junio de 2009
sábado, 14 de marzo de 2009
Tango (para varios)

Pasión. Desenfreno. Amor. Odio. Lujuria. Celos. Tropezones. Patadas. Pisotones... es el tango de Laura Morrigan.
Miki ha tenido que sufrir en sus propias carnes la tensión de tener que dirigir una de las escenas más complicadas de El Delirio de Laura Morrigan: la escena del baile. A pesar de estar versado en la cuestión de bailar el tango, Miki ha tenido que transmitir sus conocimientos a Ana y a Pedro. Y, desde luego, no ha sido fácil.
Primero ha habido que ajustar los pasos a la canción que hemos escogido (secreto de sumario) y al diálogo (más secreto de sumario todavía). Después, Miki ha comenzado a enseñar los pasos básicos a los actores, provocando que alguno acabase con las piernas anudadas al hacer el ocho (una figura del baile, claro). De todos modos, los actores son de categoría, así que fueron capaces de bailar el tango al ritmo de la música. Lo de decir el diálogo a la vez que bailan es otro cantar. Eso lo procuraremos ensayar más adelante. De momento, cada vez que bailan, el diálogo lo vamos leyendo Cristina y yo, para procurar que todo coincida.
Y la escena quedó preciosa. A pesar de tener a Rubén y Cristina tratando de seguir los pasos de Pedro y Ana de una manera un tanto... ortopédica, digamos.
De todos modos, dejo unas pequeñas directrices por si quieres bailar el tango en casa con alguien:
1-Asegúrate de que estás en un espacio abierto (a ser posible, que no haya nada frágil alrededor ni personas con hemofília).
2-Bailar con tacones es sólo para bailarines expertos.
3-Cada pisotón imprime carácter.
4-El tango es un baile de distancias cortas y pasional, pero no justifica que se puedan restregar nuestras partes pudentas con las de la pareja.
5-La línea entre poner la mano en la espalda y en las posaderas es muy delgada.
6-Es imprescindible que los pasos vayan al ritmo de la música.
Menos mal que ningún argentino presenció el tango...
Bromas a parte, quedó muy bien. Después de ensayar el tango, hicimos una lectura del libreto para repasar la entonación adecuada para cada escena y Carmen y Ana no fueron capaces de dar una a la primera. Hubo más balbuceos que en una barra libre.
Y un, dos, tres, cuatro...
Miki ha tenido que sufrir en sus propias carnes la tensión de tener que dirigir una de las escenas más complicadas de El Delirio de Laura Morrigan: la escena del baile. A pesar de estar versado en la cuestión de bailar el tango, Miki ha tenido que transmitir sus conocimientos a Ana y a Pedro. Y, desde luego, no ha sido fácil.
Primero ha habido que ajustar los pasos a la canción que hemos escogido (secreto de sumario) y al diálogo (más secreto de sumario todavía). Después, Miki ha comenzado a enseñar los pasos básicos a los actores, provocando que alguno acabase con las piernas anudadas al hacer el ocho (una figura del baile, claro). De todos modos, los actores son de categoría, así que fueron capaces de bailar el tango al ritmo de la música. Lo de decir el diálogo a la vez que bailan es otro cantar. Eso lo procuraremos ensayar más adelante. De momento, cada vez que bailan, el diálogo lo vamos leyendo Cristina y yo, para procurar que todo coincida.
Y la escena quedó preciosa. A pesar de tener a Rubén y Cristina tratando de seguir los pasos de Pedro y Ana de una manera un tanto... ortopédica, digamos.
De todos modos, dejo unas pequeñas directrices por si quieres bailar el tango en casa con alguien:
1-Asegúrate de que estás en un espacio abierto (a ser posible, que no haya nada frágil alrededor ni personas con hemofília).
2-Bailar con tacones es sólo para bailarines expertos.
3-Cada pisotón imprime carácter.
4-El tango es un baile de distancias cortas y pasional, pero no justifica que se puedan restregar nuestras partes pudentas con las de la pareja.
5-La línea entre poner la mano en la espalda y en las posaderas es muy delgada.
6-Es imprescindible que los pasos vayan al ritmo de la música.
Menos mal que ningún argentino presenció el tango...
Bromas a parte, quedó muy bien. Después de ensayar el tango, hicimos una lectura del libreto para repasar la entonación adecuada para cada escena y Carmen y Ana no fueron capaces de dar una a la primera. Hubo más balbuceos que en una barra libre.
Y un, dos, tres, cuatro...
miércoles, 11 de marzo de 2009
Sobre Julia

Julia es una mujer optimista, vital, feliz de vivir su vida tal y como la vive. Si algo de lo que sucede a su alrededor no le gusta, se esfuerza por cambiarlo hasta que sea de su agrado. No huye ante los problemas y trata de mantener la calma ante cualquier situación.
Julia es la mejor amiga de Álvaro, ambos se conocen desde la época del instituto. Álvaro siempre ha tenido mucha confianza en su amiga, que siempre ha aconsejado a Álvaro con objetividad, haciéndole llegar a sus propias conclusiones y nunca imponiendo su criterio personal. Y, si no puede aconsejarle como se merece, por lo menos siempre trata de arrancarle una sonrisa.
Su relación con Laura siempre ha sido cordial, pero algo tirante. De todos modos, Julia siempre está viajando, a veces por largos periodos de tiempo, pues se dedica a la escritura de novelas de viajes, aunque no suela hacer ninguna referencia a su profesión.
De todos modos, su modo de vivir tan satisfactorio y pleno desata las iras de muchas personas de su alrededor...
¿Sufrirá el delirio?
Julia es la mejor amiga de Álvaro, ambos se conocen desde la época del instituto. Álvaro siempre ha tenido mucha confianza en su amiga, que siempre ha aconsejado a Álvaro con objetividad, haciéndole llegar a sus propias conclusiones y nunca imponiendo su criterio personal. Y, si no puede aconsejarle como se merece, por lo menos siempre trata de arrancarle una sonrisa.
Su relación con Laura siempre ha sido cordial, pero algo tirante. De todos modos, Julia siempre está viajando, a veces por largos periodos de tiempo, pues se dedica a la escritura de novelas de viajes, aunque no suela hacer ninguna referencia a su profesión.
De todos modos, su modo de vivir tan satisfactorio y pleno desata las iras de muchas personas de su alrededor...
¿Sufrirá el delirio?
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lunes, 9 de marzo de 2009
Sobre Álvaro

Hace semanas que lo propuse y ya va siendo hora de cumplirlo. Hora de presentar a los personajes como se merecen. Comenzaremos por el marido de Laura Morrigan, Álvaro.
Álvaro es un hombre que se dedica a existir sin esperar nada grato de la vida más que evitar dolores de cabeza. No es que las cosas le gusten tal y como van, pero a fin de cuentas piensa que es mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer. Y aunque se dé cuenta de que no vive como le gustaría, no va a hacer absolutamente nada por cambiarlo.
A pesar de que el hastío es su gran defecto, Álvaro quiere a Laura. De todos modos, comienza a pensar que su mujer no le ama porque es un empresario desastroso y eso le hace dudar de su propio amor. Está llevando la empresa del difunto padre de Laura a la quiebra y no sabe hacer otra cosa que quejarse para solventar el problema lo que, desde luego, no va a solucionar nada.
No es dado a los vicios. Está tan poco acostumbrado a beber que, cuando lo hace, se emborracha enseguida.
Cuando Álvaro se enfada, lo más probable es que se acabe marchando de donde esté, dando la espalda a sus problemas. En muy contadas ocasiones, desata su rabia interior gritando, tirando cosas e incluso enfrentándose al origen de sus quebraderos de cabeza. Pero no es lo habitual.
A pesar de todo, es un hombre fiel y noble, aunque tiene que aclarar sus sentimientos.
¿Será víctima del delirio?
Álvaro es un hombre que se dedica a existir sin esperar nada grato de la vida más que evitar dolores de cabeza. No es que las cosas le gusten tal y como van, pero a fin de cuentas piensa que es mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer. Y aunque se dé cuenta de que no vive como le gustaría, no va a hacer absolutamente nada por cambiarlo.
A pesar de que el hastío es su gran defecto, Álvaro quiere a Laura. De todos modos, comienza a pensar que su mujer no le ama porque es un empresario desastroso y eso le hace dudar de su propio amor. Está llevando la empresa del difunto padre de Laura a la quiebra y no sabe hacer otra cosa que quejarse para solventar el problema lo que, desde luego, no va a solucionar nada.
No es dado a los vicios. Está tan poco acostumbrado a beber que, cuando lo hace, se emborracha enseguida.
Cuando Álvaro se enfada, lo más probable es que se acabe marchando de donde esté, dando la espalda a sus problemas. En muy contadas ocasiones, desata su rabia interior gritando, tirando cosas e incluso enfrentándose al origen de sus quebraderos de cabeza. Pero no es lo habitual.
A pesar de todo, es un hombre fiel y noble, aunque tiene que aclarar sus sentimientos.
¿Será víctima del delirio?
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viernes, 6 de marzo de 2009
Muertos a punta pala... o de pico.
La cantidad de cadáveres que ha resultado del ensayo de hoy bien podría abastecer a un restaurante de comida rápida durante meses. Muertes violentas, sangrientas. Y muchísimos gritos. Desgraciadamente, no todos han sido gritos de dolor.
Puede que me repita, que esto ya lo haya escrito en alguna entrada anterior... pero es que los gritos de algunos de los actores durante su muerte escenificada se han parecido más a gritos producidos por un furor genital que a un asesinato. No quiero ni pensar la cantidad de luxaciones de muñeca que ha habido hoy en la residencia de la Universidad, pero ha tenido que ser algo similar a cuando un adolescente descubre las bondades infinitas de Internet.
Sin duda, nos hemos reído. Ver a Ana agitando una baqueta que hacía las veces de pico como si fuera un bote de mayonesa atascado es una de esas visiones que no tienen precio. Como la de ver a Cris caerse unas seis veces al suelo procurando tener bien cerradas las piernas para que no nos llevasemos una sorpresa. Como la de ver a Rubén arrastrándose por el suelo por medio escenario o verle completamente tieso diciendo sus líneas como buen sirviente de semblante pétreo. Como la de ver a Miki lanzando sillas por el escenario con ira, hasta el punto de que ha tenido que esquivar una de ellas de un salto, porque le seguía en su salida de escena de manera psicopática (una silla puede ser muy peligrosa si tiene instintos asesinos). O ver cómo me estampaban en la cabeza varios vasos de plástico y me empujaban contra una pared. En realidad puede que sea lo menos sorprendente de la historia... pero es que Ana me ha clavado los nudillos en la nuez en uno de los empujones. No sé si alguna vez os ha pasado, pero cuando algo como la nuez obstruye las vías respiratorias empiezas a comprender el valor real que tiene el oxígeno. Estoy exagerando, claro.
Aunque tal vez lo más impactante del ensayo ha sido la llegada de Pedro. Ha entrado con su mono de trabajar en el taller de ingeniería. Ha saludado. Se ha acercado al rincón donde guardamos la silla giratoria para algunas escenas... y sin mediar palabra, le ha desmantelado los brazos con la ayuda del juego de herramientas de bolsillo más completo que haya visto en mi vida. Cuando ha terminado su carnicería indiscriminada, ha guardado las armas del delito. Y todos hemos permanecido en silencio.
La invitada de honor del ensayo de hoy, Cris Guerreiro, ha debido pensar en la talla de camisa de fuerza que nos vendría mejor a todos. Por supuesto y como siempre, nos hemos reído muchísimo.
¡¡Bueno!! ¿Y cómo es la frase de la revolución sexual del ensayo de hoy? Algo de frotar contra una piedra... bueno, eso ya se verá en el estreno.
Ya que la entrada de hoy está un poco subidita de tono, acabaré con una frase algo estrafalaria y muy ordinaria:
¡¡El muerto al hoyo y el vivo al bollo!!
Alguien me dijo una vez que siempre la fastidio en los finales...
Puede que me repita, que esto ya lo haya escrito en alguna entrada anterior... pero es que los gritos de algunos de los actores durante su muerte escenificada se han parecido más a gritos producidos por un furor genital que a un asesinato. No quiero ni pensar la cantidad de luxaciones de muñeca que ha habido hoy en la residencia de la Universidad, pero ha tenido que ser algo similar a cuando un adolescente descubre las bondades infinitas de Internet.
Sin duda, nos hemos reído. Ver a Ana agitando una baqueta que hacía las veces de pico como si fuera un bote de mayonesa atascado es una de esas visiones que no tienen precio. Como la de ver a Cris caerse unas seis veces al suelo procurando tener bien cerradas las piernas para que no nos llevasemos una sorpresa. Como la de ver a Rubén arrastrándose por el suelo por medio escenario o verle completamente tieso diciendo sus líneas como buen sirviente de semblante pétreo. Como la de ver a Miki lanzando sillas por el escenario con ira, hasta el punto de que ha tenido que esquivar una de ellas de un salto, porque le seguía en su salida de escena de manera psicopática (una silla puede ser muy peligrosa si tiene instintos asesinos). O ver cómo me estampaban en la cabeza varios vasos de plástico y me empujaban contra una pared. En realidad puede que sea lo menos sorprendente de la historia... pero es que Ana me ha clavado los nudillos en la nuez en uno de los empujones. No sé si alguna vez os ha pasado, pero cuando algo como la nuez obstruye las vías respiratorias empiezas a comprender el valor real que tiene el oxígeno. Estoy exagerando, claro.
Aunque tal vez lo más impactante del ensayo ha sido la llegada de Pedro. Ha entrado con su mono de trabajar en el taller de ingeniería. Ha saludado. Se ha acercado al rincón donde guardamos la silla giratoria para algunas escenas... y sin mediar palabra, le ha desmantelado los brazos con la ayuda del juego de herramientas de bolsillo más completo que haya visto en mi vida. Cuando ha terminado su carnicería indiscriminada, ha guardado las armas del delito. Y todos hemos permanecido en silencio.
La invitada de honor del ensayo de hoy, Cris Guerreiro, ha debido pensar en la talla de camisa de fuerza que nos vendría mejor a todos. Por supuesto y como siempre, nos hemos reído muchísimo.
¡¡Bueno!! ¿Y cómo es la frase de la revolución sexual del ensayo de hoy? Algo de frotar contra una piedra... bueno, eso ya se verá en el estreno.
Ya que la entrada de hoy está un poco subidita de tono, acabaré con una frase algo estrafalaria y muy ordinaria:
¡¡El muerto al hoyo y el vivo al bollo!!
Alguien me dijo una vez que siempre la fastidio en los finales...
viernes, 27 de febrero de 2009
El ensayo del borracho.
Que nadie se eche las manos a la cabeza, que de momento, que yo sepa, ningún actor ha ido a ensayar en estado de embriaguez (de resaca, varios días, de eso no me cabe la menor duda...)
El caso es que en una de las escenas que debíamos ensayar hoy, Miguelillo tenía que hacer como si estuviera borracho y el efecto no ha llegado a ser el deseado... de hecho, podemos decir que Miguel imita a la perfección a un francés, a un inglés y a un mejicano, pero de ebrio no tiene nada (por suerte para él, por otra parte). Como era de esperar, las risas han sido generalizadas.
Como en el caso de la actuación de Carmen. Por motivos del argumento que no vamos a revelar, su personaje debe aparecer haciendo una serie de abdominales. En realidad, el personaje de Carmen era antes el de un hombre, pero por motivos de plantilla se ha tenido que adaptar para que sea una mujer. De Román pasó a llamarse Julia. Y de la frase "no quiero poner nervioso a nadie con mi torso sudoroso", el libreto ha cambiado a... "no quiero poner nervioso a nadie con mis pechos sudorosos". Ha sido necesario repetir la escena cuatro veces seguidas para evitar las carcajadas. Pero ha salido al final.
Lástima que Rubén no lo haya podido ver. Desgraciadamente, su madre le ha dejado encerrado en casa (y no, no es una broma). Se ha ido de casa con las llaves de Rubén y ha cerrado la puerta por fuera. Sólo queda esperar a que logren sacarle antes de que se convierta en un cadáver maloliente medio devorado por un montón de gatos hambrientos. Estamos contigo, Rubén...
Encierros involuntarios a parte, hay que reconocer que el ensayo ha resultado ser muy productivo y además extremadamente divertido. Sólo cabe esperar que las mismas carcajadas se reflejen en el patio de butacas el día del estreno...
El caso es que en una de las escenas que debíamos ensayar hoy, Miguelillo tenía que hacer como si estuviera borracho y el efecto no ha llegado a ser el deseado... de hecho, podemos decir que Miguel imita a la perfección a un francés, a un inglés y a un mejicano, pero de ebrio no tiene nada (por suerte para él, por otra parte). Como era de esperar, las risas han sido generalizadas.
Como en el caso de la actuación de Carmen. Por motivos del argumento que no vamos a revelar, su personaje debe aparecer haciendo una serie de abdominales. En realidad, el personaje de Carmen era antes el de un hombre, pero por motivos de plantilla se ha tenido que adaptar para que sea una mujer. De Román pasó a llamarse Julia. Y de la frase "no quiero poner nervioso a nadie con mi torso sudoroso", el libreto ha cambiado a... "no quiero poner nervioso a nadie con mis pechos sudorosos". Ha sido necesario repetir la escena cuatro veces seguidas para evitar las carcajadas. Pero ha salido al final.
Lástima que Rubén no lo haya podido ver. Desgraciadamente, su madre le ha dejado encerrado en casa (y no, no es una broma). Se ha ido de casa con las llaves de Rubén y ha cerrado la puerta por fuera. Sólo queda esperar a que logren sacarle antes de que se convierta en un cadáver maloliente medio devorado por un montón de gatos hambrientos. Estamos contigo, Rubén...
Encierros involuntarios a parte, hay que reconocer que el ensayo ha resultado ser muy productivo y además extremadamente divertido. Sólo cabe esperar que las mismas carcajadas se reflejen en el patio de butacas el día del estreno...
lunes, 23 de febrero de 2009
¡¡Estrenamos!!
Qué satisfacción. Qué júbilo. Qué alegría. Por fin tenemos fecha de estreno para "El Delirio de Laura Morrigan". El día 8 de junio de 2009, a las 20.00 horas, en el Coliseo de la Cultura de Villaviciosa de Odón.
Por supuesto, este objetivo no se ha cumplido sólo. In-Genious le debe mucho a Rubén, que ha estado detrás de la gente dle teatro día y noche llamando para que nos reservasen un día. Y a Aarón, que nos ha decido el día de su compañía, Paradigma Teatro, que era mucho más jugoso que el que nos habían cedido a nosotros (el 30 de junio... retransmitiríamos la obra desde la playa).
Sencillamente, gracias. Os seguirán llegando noticias desde El Abismo.
Por supuesto, este objetivo no se ha cumplido sólo. In-Genious le debe mucho a Rubén, que ha estado detrás de la gente dle teatro día y noche llamando para que nos reservasen un día. Y a Aarón, que nos ha decido el día de su compañía, Paradigma Teatro, que era mucho más jugoso que el que nos habían cedido a nosotros (el 30 de junio... retransmitiríamos la obra desde la playa).
Sencillamente, gracias. Os seguirán llegando noticias desde El Abismo.
sábado, 3 de enero de 2009
¡¡Feliz año!!
Reabro momentáneamente El Abismo, cerrado por vacaciones...
Debe ser por culpa de las vacaciones por lo que llevamos sin dar señales de vida casi dos semanas. Pero es que la Navidad ha separado momentáneamente a In-Genious: Miki se ha vuelto a Canarias (o a Cuenca, no lo tengo del todo claro), Sofi a Bilbao, Ana a Guadix, Cris a Santander y Fran a su lejano planeta. El resto, creo que siguen deambulando por Madrid, pero cada uno con sus familias, amigos, vecinos...
Las puertas del teatro están cerradas por estas fechas, en las que sólo nos queda desear a todo el mundo Feliz Navidad, Feliz 2009 y Felices Reyes (esto se lo ha inventado el Corte Inglés, pero no queda mal). En una semana, más o menos, regresamos. Hasta entonces, vuelvo a apagar las luces del escenario.
Pero no van a tardar mucho en volver a encenderse...
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Feliz Navidad,
Franxis
martes, 16 de diciembre de 2008
In-Genious, os presento al mundo... Mundo, ¡¡Te presento a In-genious!!

En el ensayo de este lunes aprovechamos para hacernos las típicas fotos (disponibles en nuestra página de tuenti, en la que aparecemos como In Genious Teatro) para promocionarnos un poco, que nunca viene mal. Después, claro, seguimos ensayando distintas escenas de la obra, y he de reconocer que fue un ensayo muy productivo. Todos los actores estuvieron pletóricos, así que aprovecho para dedicarles mi enhorabuena. Bueno, también quiero agradecer que Pablo (Técnico de sonido de la compañía) nos trajera una completa biblioteca de efectos de sonido.
En la foto que hoy os muestro, os presento a los actores de la compañía. De izquierda a derecha:
-Pedro: profesor de la Universidad Europea de Madrid, logró entrar en la compañía tras un duro casting del que salió más que airoso. Su personaje es el de Luis, un galán de la vieja escuela bastante orgulloso y seguro de sí mismo.
-Miguel Ángel: Miguelillo para los amigos, estudiante de segundo de la triple licenciatura (Comunicación Audiovisual, Periodismo y Publicidad) de la UEM. Su personaje es el de Román, un viajero, vividor y gran conocedor del mundo que le rodea. Es una persona optimista y alegre y en pocas ocasiones pierde los nervios.
-Ana: también estudiante de la triple de segundo. Responsable de que su personaje se llame Laura y no Eva. Como ya he dicho, interpreta a Laura Morrigan, la protagonista de nuestra historia. Es una mujer alienada por su entorno, triste y amargada. Hasta que se le cruzan los cables... convirtíendose en algo muy distinto... y demente.
-Fran: estudiante (o eso dice) de segundo de la triple licenciatura de la UEM. Es el escritor y director de la obra así que, si no gusta, él es el que merece ser linchado. Su personaje es el del Padre Jesús, un cura encasillado en las doctrinas más rancias y fanáticas de la Iglesia Católica.
-Rubén: estudiante de Periodismo y Comunicación en la UEM, también de segundo. Es un actor de mucha experiencia, con varias representaciones a sus espaldas. Su papel es el del sirviente de los Morrigan, un hombre irónico e hipócrita, que no guarda ningún respeto a sus señores.
-Cristina: estudiante de segundo en la triple licenciatura de la UEM. Siempre rebosa buen humor, por lo que en la compañía se piensa que toma alguna clase de psicotrópico (es broma, claro). Su personaje es el de Calima, una mujer adinerada, clasista y chismosa.
-Jorge: estudiante de segundo de Comunicación en la UEM. Tiene experiencia como doblador. Su personaje es el de Álvaro, el marido de Laura, un hombre que se resigna a vivir la vida que le ha tocado vivir, sin pretender un cambio o una mejoría.
Y este es el reparto. Presentaré al equipo técnico cuando tenga una foto decente de ellos (son criaturas de la oscuridad de la cabina de dirección, por eso los flashes de las cámaras les resultan desagradables). Sobre lo que cuenta El Delirio de Laura Morrigan tal vez hable otro día. Porque el factor sorpresa es muy determinante. Sólo diré que hay mucha comedia, mucha violencia... y mucha sangre.
¿Queréis saber más?
Paciencia...
sábado, 13 de diciembre de 2008
Excusas para faltar a un ensayo.
La siguiente lista de excusas son verídicas y ciertas al 100%. Esto no implica que todas sean de miembros de la compañía In-Genious, claro. También pertenecen a miembros de la compañía Shakespeare, mi primera compañía de teatro del colegio. Por supuesto, los autores de estas frases pertenecen en el anonimato. Pero, garantizado, son verídicas.
1-No puedo ir a teatro porque tengo que hacerme la manicura con Rupert.
2-No puedo ir a teatro porque mi madre se ha puesto de parto.
3-No puedo ir a teatro porque he ido al médico a ponerme un enema y no me ha sentado bien (juro que esta excusa es cierta al 100%).
4-No puedo ir a teatro porque se me han saltado los puntos de la operación de fimosis (esto sucedió en primero de la E.S.O. El chaval no volvió a ensayar con nosotros).
5-No puedo ir a teatro porque se me ha caído el libreto por una alcantarilla (¿Sería una indirecta?).
6-No puedo ir a teatro porque mi madre dice que la obra no es apta para mi edad (esto en cuarto de la E.S.O.)
7-No puedo ir a teatro porque los principios morales que defiendes aquí van contra los míos (en primero de Bachillerato, un chaval muy católico que no admitía que hiciese una pequeña parodia de un exorcismo).
8-No puedo ir a teatro porque me he levantado con fiebre (esa misma tarde me encontré al enfermo en cuestión conservado en vodka en un parque de mi barrio).
9-No puedo ir a teatro porque tengo examen y necesito repasar (suspendió... para eso, que hubiera venido, ¿no?).
10-No puedo ir a teatro porque aún no me sé el libreto (razón de más para que vengas, lechón... es que hay cada uno...).
11-No puedo ir a teatro porque tengo hora en la peluquería, que mañana tengo una boda.
12-No puedo ir a teatro porque me tengo que ir a comer antes de ir a clase.
13-No puedo ir a teatro porque se me ha olvidado el libreto en casa... (Qué más da, si no te lo sabes).
14-No puedo ir a teatro porque se me ha roto una uña (juro que se me hinchó la vena de la sien hasta dimensiones descomunales).
15-No puedo ir a teatro porque me tengo que marchar de viaje (a ese mismo le vi de nuevo conservado en vodka en el mismo parque que cuando estaba enfermo).
16-No puedo ir a teatro porque me urge más ir al centro de planificación familiar... (Por suerte, todo quedó en un susto en el que yo no tuve nada que ver).
17-No puedo ir a teatro porque me he quemado con la plancha del pelo y la herida tiene una pinta muy fea. (Al final, a la pobre se le infectó la herida).
18-No puedo ir a teatro porque me han pinchado las ruedas de la moto. (El chaval vivía a diez minutos contados andando de donde ensayávamos).
19-No puedo ir a teatro porque me ha bajado la regla. (Juro solemnemente que me lo dijo un chaval de doce años cuando llevaba un grupo de teatro infantil en el colegio).
20-¡Ah!, pero... ¿Había teatro?
Y muchas más que ya no consigo recordar... algunas de esas excusas era ciertas... otras resultaron ser auténticos fiascos, como ya he dicho. Y algunas de las obras en las que me dieron esas excusas llegaron a buen puerto... y otras no.
Dedicarse al teatro es duro... el teatro es como una relación amorosa masoquista en la que cuanto más te unes, más sufres y, cuanto más te alejas, más deseas sentir ese dolor... y en In-Genious somos los más masoquistas de todos.
Pero no nos olvidemos de que el teatro también es como un buen orgasmo: cuando lo alcanzas, sólo tienes ganas tienes de repetir por lo divertido que es. Y en In-Genious somos... bueno, descubridlo por vuestra cuenta...
¡¡Saludos desde El Abismo!!
viernes, 12 de diciembre de 2008
Parón involuntario.
El destino es caprichoso, esquivo y nada fiable. Y, durante dos semanas, nos ha jugado malas pasadas.
Llevamos dos semanas sin ensayar por culpa de una serie de catastróficos eventos que se han unido para ponernos la zancadilla y hacernos sufrir un poco: prácticas de clase que han llegado de manera súbita, problemas familiares, problemas de salud, una mala orientación de los astros... Pero las aguas vuelven a su cauce.
No sé si al otro lado de la pantalla habrá alguien leyendo esto. Pero he pensado que era de recibo dejar claro que seguimos trabajando a pesar de este breve parón involuntario.
El lunes, desde luego, regresamos con la crónica de un nuevo ensayo...
Saludos desde El Abismo.
Llevamos dos semanas sin ensayar por culpa de una serie de catastróficos eventos que se han unido para ponernos la zancadilla y hacernos sufrir un poco: prácticas de clase que han llegado de manera súbita, problemas familiares, problemas de salud, una mala orientación de los astros... Pero las aguas vuelven a su cauce.
No sé si al otro lado de la pantalla habrá alguien leyendo esto. Pero he pensado que era de recibo dejar claro que seguimos trabajando a pesar de este breve parón involuntario.
El lunes, desde luego, regresamos con la crónica de un nuevo ensayo...
Saludos desde El Abismo.
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martes, 25 de noviembre de 2008
Al borde de la muerte.
Hoy, 24 de noviembre de 2008, varios de los actores de la compañía In-Genious hemos estado al borde de sufrir lesiones físicas irreversibles e incluso la muerte, que es más irreversible todavía. Todo ha comenzado con un foco...
Necesitábamos un foco de cañón para ensayar los monólogos de Ana con la iluminación adecuada. Como no tenemos focos de cañón en nuestro humilde teatro, hemos decidido coger un foco normal y cerrar el diafragma al máximo. El problema era que el foco estaba colgado a unos dos metros y medio del suelo... y no tenemos escaleras.
El primer paso era descolgarlo. Ana se ha subido a una de las butacas que, creedme, tienen una estabilidad precaria. Ha desenchufado el foco, pero no llegaba al gancho que lo sujetaba a la línea de luces (una barra de hierro anclada al techo). Así que hemos requerido de alguien de una estatura superior... y, desgraciadamente para él, Jorge es el más alto de toda la compañía. Se ha subido a la butaca, apoyándose en Ana y en mí y ha logrado desengachar el foco ante la atenta mirada de Carmen, que estaba a punto de sufrir un infarto por lo arriesgado de la operación. Por suerte, Ana y Jorge han acabado bien... pero la historia no acaba aquí.
He mandado a Carmen que se encerrase en la cabina de dirección del teatro para buscar un foco que funcionase a parte del que habíamos descolgado. Cada foco pesa, sin exagerar, unos seis kilos los más pequeños y unos diez o doce los más grandes. Bueno, no son medidas exactas, pero pesan...
El caso es que mientras ensayábamos, hemos escuchado varios gritos, quejidos, lamentos y maldiciones varias de Carmen, que se ha pillado los dedos con una bisagra del eje de dirección del foco, ha sufrido el peso desmesurado de las luces y, al final, ha sufrido la resignación de que todo su esfuerzo ha sido en vano... porque no funcionaba ningún foco.
Pero el ensayo continuaba. Ana ha comenzado a recitar sus tres primeros monólogos, iluminada con el foco recién descolgado a modo de improvisado cañón. Yo decidí irme a la parte de atrás del teatro, donde estaba un solitario Pablo contemplando la escena. Aproveché para darle algunas directrices en cuestiones musicales. En ese momento, Carmen solicitó ayuda de Natassha, porque le resultaba imposible apagar todos los focos y encender el cañón todo a la vez sin sufrir ningún tropiezo. El caso es que la llegada de Natassha ha provocado más maldiciones, más golpes y más gritos de índole semi orgásmica, aunque después hemos deducido que eran de dolor. Y es que la cabina de dirección es diminuta...
Pero Ana, seguía a lo suyo. Recitando sus líneas con eficacia, pero quejándose de la fuerte luz del foco. El cuarto monólogo lo hace en compañía de Rubén, de Cris y mía, pero Cris se marchó antes, así que sólo Rubén y yo salimos a escena. En menos de dos minutos temíamos que nuestras retinas comenzasen a arder por la potente luz del foco. Ana ha empezado a ver machas de colores en vez de letras sobre el libreto. Rubén tardó varios segundos en recuperar la vista y yo aún bizqueo con el ojo derecho. Pero estamos vivos.
Y, a todo esto, Max haciendo fotos de todo el despropósito...
Y Rubén a punto de prender fuego al recinto por apagar un cigarro con un paquete de tabaco vacío dentro de una copa... como humeaba...
Y, Pedro, llegando tarde por culpa de una manicura con Rupert o algo así... como castigo, Ana casi le arranca la cabeza al tener que quitarle una chaqueta que le cubría en una escena... pero no ha pasado nada, sólo necesita llevar collarín durante los próximos tres meses...
Miguel es el único que no ha sufrido ningún tipo de daño...
Todo esto sin contar las múltiples amenazas que he profesado contra todos los miembros de producción y el reparto, que estaban especialmente revolucionados por sabe Dios qué causa... todo el mundo hablando, comentando, cuchicheando... y yo con fiebre. Y gritando, saltando, actuando y apasionándome con cada escena.
Quizás por eso la visita de Waz ha durado a penas unos minutos, ha debido asustarle semejante jaula de grillos.
Vamos, que el ensayo de hoy ha sido muy completito...
(En la imagen, el foco de la discordia...)
viernes, 21 de noviembre de 2008
El ensayo del buen rollo
Sé que llego con dos días de retraso y lo siento... pero aquí está el resumen del ensayo del miércoles...
El miércoles pasado no comenzó como un miércoles cualquiera... había algo diferente en el ambiente... era como una especia de felicidad, alegría, optimismo... como buen rollo.
Es muy posible que las culpables fueran unas narices verdes de plástico que comenzaron a florecer como hongos después de una tormenta por toda la Universidad. Allá por donde fueras, podías encontrarte a gente luciendo su flamante nariz verde. Y lo cierto es que esa escena inevitablemente se arrancaba una sonrisa. No sé si las narices serían verdes por alguna razón en especial, el caso... es que a todo el mundo le hacían reír.
Así que yo no fui menos. Me enfundé mi nariz verde nada más conseguir una y no me la quité en todo el día y mucho menos en el ensayo. Tal vez por eso los actores me perdieron el respeto más que de costumbre. Cris estuvo mofándose de mí durante la hora y media que estuvimos en el teatro. Ana no podría concentrarse para leer sus líneas. Miguelillo se tapaba continuamente la cara para evitar mirarme. Jorge se despistaba cada vez que miraba mi nariz verde. Y Pedro miraba al cielo, implorante, pensando que qué demonios le había hecho meterse en esta pandilla de locos llamada In-Genious...
Pero el ensayo salió a pedir de boca. Ensayamos todas las escenas en las que sale Jorge, porque desgraciadamente había estado de baja durante dos ensayos (y juro que no tuve nada que ver, quien diga lo contrario es un cerdo mentiroso).
Y lo mejor, sin duda, fue la escena del tango. Miguelillo es el encargado de coreografiar la escena, mientras que yo me encargo de dirigir a los actores en los diálogos. Es una tarea muy ardua, ya que ni Pedro ni Ana han bailado un tango en su vida. Todavía no tenemos muy claro qué canción escoger, pero muy posiblemente cojamos el Tango de Roxanne (petición expresa de Ana bajo amenaza de muerte) sin letra, aunque bajo mi punto de vista es demasiado complejo de coreografiar.
Si Ana se hace un nudo en las piernas tratando de hacer el ocho...
Miguelillo les ha dejado muy claro que es el chico el que dirige a la chica pero, ¿qué pasa si el chico no tiene ni idea de cómo se baila un tango? Veremos a ver qué hacemos; de momento, vuelco todas mis esperanzas en Miguel, que tuvo que repetir cientos de veces la famosa frase "cierre de tango". Y es que Ana no cerraba, golpeaba sus tobillos de manera violenta el uno contra el otro. Se va a dejar un hueso, a este paso.
Y todo el mundo echando la culpa del desconcierto a mi nariz verde del buen rollo.
El caso es que, después de bastante esfuerzo, Ana consiguió hacer el ocho con cierta fluidez sin perder un miembro en el intento y sin pisar a Miguelillo, que debería haberse puesto botas de buzo para enseñarla a bailar.
Y ahora tocaba deslizar la pierna de manera sensual por el muslo de Miguelillo... y, según Ana, ella es menos sensual que una octogenaria con tutú rosa.
Y, a todo esto, Pedro seguía clamando al cielo en silencio, mientras pensaba en el número de teléfono de un buen psicólogo...
Pero yo era feliz con mi nariz verde...
martes, 18 de noviembre de 2008
El ensayo de los gritos y los golpes

Comencemos por los gritos:
Hoy todo el mundo se ha desfogado. Todos los que hemos salido a escena nos hemos quedado a gusto poniendo el grito en el cielo, de manera totalmente literal, berreando como descosidos en medio del teatro. Hemos clamado al cielo clemencia, hemos gritado de locura, odio, desesperación, de puro pavor. No es que hayamos enloquecido, es que las escenas lo requerían.
Desde luego, hoy Ana se habrá quedado a gusto, porque ha estado ensayando durante hora y media todas las escenas que le gustan (cuyo contenido no desvelaremos por aquello de mantener el secretismo del argumento).
Y media compañía con problemas de garganta. Desgañitados. Afónicos. Inservibles.
Y sigamos con los golpes:
Rubén ha sufrido serios daños físicos (y tal vez psicológicos) durante el ensayo de hoy. Los enumeraré:
1-Le han golpeado violentamente con un tubo de cartón.
2-Ese mismo tubo ha estado a punto de dejar a los padres de Rubén sin posibilidad de tener nietos (lo que se dice una castración radical).
3-Ha estado a punto de abrirse la cabeza contra la esquina de una mesa.
4-Casi se corta media mano con un trozo de metal de las ruedas de una estantería.
5-Le han dado un rodillazo en la nariz.
6-Un codazo en el estómago.
7-Más golpes con el tubo.
8-Se ha arrastrado por el suelo (que no es muy higiénico, la verdad sea dicha).
9-Se ha caído de una silla.
10-El tubo de cartón ha acabado doblado por la mitad, así que...
11-Han escupido sobre su cadáver...
Vale, sí, lo reconozco, lo undécimo me lo he inventado. En realidad, me siento un poco culpable como director por haberle hecho sufrir tanto durante en ensayo de hoy... o no... (Rubén, sabes que te aprecio muchísimo, no la tomes conmigo cuando leas esto).
De todos modos, Rubén no ha sido el único lesionado de hoy. Cris también se ha llevado su buena ración de mamporros:
1-Le han estampado la cara contra una mesa.
2-Otra vez...
3-Otra vez...
4-Otra vez...
5-Otra vez...
6-Para evitar que se hiciera daño, hemos colocado un trozo de tela negra y apolillada bajo su cara, por lo que se ha confiado y al golpearse casi se aplasta la nariz contra la mesa.
7-Y otro mamporro más... eso por no hablar de la cantidad de pelusa negra que ha tenido que tragar. Mañana estará como los gatos, enganchada con las uñas a una moqueta tratando de expulsar una bola de pelo.
Servidor también se ha llevado una buena costalada. Sencillamente diré que me he dejado caer contra el suelo desde una altura de un metro ochenta y seis (lo que vengo a medir yo, vamos) sin poner ningún tipo de amortiguador que frenada mi caída. He caído boca abajo, para más señas. Aún me duele la frente. ¿O eso es de los cuatro botellazos indiscriminados que me ha soltado Ana? Ahora empiezo a dudar, la verdad...
Miguel no ha recibido ningún golpe... pero ha tenido que correr un rato rodeando a Ana por el escenario. Pensándolo bien, eso no es tan sacrificado como un buen batacazo bien coreografiado.
Y hoy Pedro ha estado sentado pacientemente durante todo el ensayo. Culpa mía.
Los que se van a llevar una buena somanta de palos son los de producción, como no acaben pronto los diseños de las camisetas. Es broma, ya me conocéis. Gracias por todo chicos. ¡¡Pero quiero esos diseños para ayer!!
Oh, Dios... (Abismo o Nada, según la persona)... creo que se me ha caído el cerebro de uno de los botellazos...
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Dos rombos
Es decir, no apto para todos los públicos... para mayores de dieciocho años... porno... XXXAsí ha sido el ensayo de hoy... lleno de sensualidad, erotismo... El personaje de Luis, sentado en una silla, expectante, observaba cómo Laura se paseaba y contoneaba sus sinuosas curvas a su alrededor, mientras le miraba con cierta lascivia y se humedecía los labios con lujuria. Cuando Laura le posó una de sus manos en el hombro de Luis, éste comenzó a respirar más fuerte, nervioso pero implorando en su fuero interno que aquellas manos celestiales le acariciaran. En el momento en el que Laura se sentó sobre las rodillas de Luis, mirándole directamente a los ojos, se podía notar el calor que despedían sus cuerpos deseosos de un mayor acercamiento, más íntimo... más salvaje...
Venga, las manitas donde yo las vea...
Venga, las manitas donde yo las vea...
Lamento deciros que todo esto ha sido fantaseado por mi mente calenturienta. Ni ha habido erotismo, ni sensualidad ni nada de nada... cuando Ana ha ido a sentarse encima de Pedro parecía que iba a cabalgar a un potro (que nadie piense mal, que os conozco). Pedro miraba a Ana como un corderillo degollado, como si Ana fuera a arrancarle la cabeza de un mordisco en cualquier momento. Y claro, las risas de Cristina de fondo, cambiándose de sitio continuamente para ver mejor, no ayudaban a que se crease ambiente.
Pero la verdad es que ha sido un ensayo muy divertido. Mi vena de torturador ha fomentado que haya hecho repetir la escena a Ana y a Pedro muchas, muchas veces... a pesar de que ha salido aceptablemente bien, necesitaba más pasíón. Está bien, seré sincero... les he hecho repetir tantas veces porque Cris y yo nos moríamos de la risa cada vez Ana se montaba encima de Pedro y comenzaba a soltar risitas nerviosas hasta que explotaba en una sonora carcajada... ha sido muy divertido... para todos, lo juro.
Aunque más divertido ha sido escuchar a Ana repetir la palabra "brazo" varios ciento de veces. Y esto sí que no ha sido una tortura arbitraria, es que cada vez que iba a decir brazo, decía "brasso"... no sé, sonaba raro. Pero ha logrado corregirlo. (Seguramente después de leer esto me corte las manos para evitar que pueda escribir más... pero ella sabe que la quiero).
Cuento todo esto por no hablar de los gritos de Pedro que, con total sinceridad, nos ha ofrecido uno de los ensayos más brillates en las escenas dramáticas. Absolutamente genial, de verdad...
Pero esa es otra historia...
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domingo, 9 de noviembre de 2008
Cosas que nunca hay que hacerle a un actor antes de que se suba a un escenario
No sé si los actores de la compañía son especialmente supersticios. Pero yo sí lo soy. Por eso, voy a dar unas sencillas pautas de actuación antes de cada ensayo o del estreno de una obra de teatro.
1-Nunca se va a un ensayo, se va entre bastidores o a un escenario con algo amarillo. (Si veo a alguien con algo amarillo procuraré apagar las luces de la zona donde esté para no verle).
2-Nunca se regalan flores antes de un estreno, siempre después.
3-Nunca se regalan margaritas.
4-Como es lógico, a quien se le ocurra regalar a alguno de los actores margaritas amarillas antes del estreno, lo envío con las flores al camposanto.
5-Nunca se dice "qué bien va el ensayo" o "qué bien está saliendo la obra" antes de que se acabe. Esa frase implica que, irremediablemente, todo va a comenzar a ir mal.
6-Como es lógico, las escaleras de mano han de estar siempre plegadas.
7-Nunca, nunca, nunca, nunca se le desea suerte a un actor... ¡¡Jamás!! La palabra suerte está vetada en un escenario si va dirigida a uno de los actores. A los actores se les desea mucha mierda, que se rompan una pierna o que la obra sea un absoluto fracaso. ¡¡PERO NUNCA SUERTE!! (A no ser que quieras que la obra sea un fracaso...)
Si todo el mundo sigue estas pequeñas normas, todo irá bien... si no, tendremos que soltar a Laura Morrigan para que se cargue a alguien...
1-Nunca se va a un ensayo, se va entre bastidores o a un escenario con algo amarillo. (Si veo a alguien con algo amarillo procuraré apagar las luces de la zona donde esté para no verle).
2-Nunca se regalan flores antes de un estreno, siempre después.
3-Nunca se regalan margaritas.
4-Como es lógico, a quien se le ocurra regalar a alguno de los actores margaritas amarillas antes del estreno, lo envío con las flores al camposanto.
5-Nunca se dice "qué bien va el ensayo" o "qué bien está saliendo la obra" antes de que se acabe. Esa frase implica que, irremediablemente, todo va a comenzar a ir mal.
6-Como es lógico, las escaleras de mano han de estar siempre plegadas.
7-Nunca, nunca, nunca, nunca se le desea suerte a un actor... ¡¡Jamás!! La palabra suerte está vetada en un escenario si va dirigida a uno de los actores. A los actores se les desea mucha mierda, que se rompan una pierna o que la obra sea un absoluto fracaso. ¡¡PERO NUNCA SUERTE!! (A no ser que quieras que la obra sea un fracaso...)
Si todo el mundo sigue estas pequeñas normas, todo irá bien... si no, tendremos que soltar a Laura Morrigan para que se cargue a alguien...
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martes, 4 de noviembre de 2008
El ensayo de los trabados...
Ni hecho aposta. Parece que el libreto de El Delirio de Laura Morrigan lo haya escrito alguna clase de demente con ansia de torturar a los pobre actores que representan la obra. Está lleno de palabrejas retorcidas e incomprensibles, impronunciables para la mayoría de los mortales. Ni hecho a propósito, vamos.
Hoy en el ensayo ha caído todo el mundo, no ha habido una sola persona que no haya tenido dificultades a la hora de de leer alguna de sus frases, empezando por mí, pasando por Jorge y acabando por Ana, que ha soltado alguna que otra blasfemia que, por motivos de estilo, no reproduciré aquí... pero menuda sarta de tacos...
Por no hablar de las veces en la que la pronunciación de las frases ha sido algo así como una mezcla entre el gruñido de un animal enjaulado y el sonido de una bola de papel mojado cuando la tiramos contra el suelo... si no comprendéis lo que quiero decir, tratad de juntar los dos sonidos en vuestra mente... ¿a que lo habéis reproducido vosotros mismos alguna vez?
Para que esto no vuelva a suceder, he decidido proponer una serie de ejercicios que yo mismo practicaré... y supongo que seré el último que lo haga...
1-Di baloncestista
2-Di baloncestista con un lápiz en la boca.
3-Di baloncestista con un lápiz en la boca y saltando.
4-Di baloncestista con un lápiz en la boca, saltando y dibujando círculos en una hoja de papel.
5-Di baloncestista con un lápiz en la boca, saltando, dibujando círculos en una hoja de papel y chupándote un codo...
6-Deja de hacer tonterías y ponte a decir baloncestista hasta que no te trabes ni una vez. Cuando lo logres, puedes arrancar la página del diccionario donde sale esa palabra y quemarla.
#-Como nota personal diré que si has logrado hacer correctamente los pasos 4 y 5 deberías plantearte que eres un semidios o un mutante salido de algún laboratorio farmacéutico. Si es así, monta tu propia religión o vete a trabajar a un circo.
Durante el ensayo de hoy, se han sucedido dos anécdotas. El personaje de Cris, Calima, debía decir que la casa de Laura es dos veces más pequeña que la suya:
"Laura: ¿Qué pasa, es que no tienes casa?
Calima: Sabes que dos veces más grande que la tuya". (Diálogo original)
Cris ha decidido dar su toque y decir "sabes que dos veces más grandes que las tuyas"... lo ha dicho dos veces... ¿Dónde estaría la cabeza de Cris en ese momento? ¿En qué estaría pensando? ¿En dos melones de Villaconejos? ¿En dos calabazas de Halloween? ¿En la Ramona?... nunca lo sabremos...
La segunda anécdota la ha protagonizado una de las integrantes del equipo de producción, Carmen. Ha perdido su guante y nos ha movilizado a todos para encontrarlo. Gracias al cielo (a Dios, al Abismo o a la Nada, como queráis verlo) lo ha encontrado con todos sus dedos. Estaba debajo de la batería que hay en el escenario... ¿Es ese guante un artista en potencia, quizás?
Algo me dice que debo dejar de escribir ya... el nivel de chistes malos ha sido superado con creces por hoy...
Hoy en el ensayo ha caído todo el mundo, no ha habido una sola persona que no haya tenido dificultades a la hora de de leer alguna de sus frases, empezando por mí, pasando por Jorge y acabando por Ana, que ha soltado alguna que otra blasfemia que, por motivos de estilo, no reproduciré aquí... pero menuda sarta de tacos...
Por no hablar de las veces en la que la pronunciación de las frases ha sido algo así como una mezcla entre el gruñido de un animal enjaulado y el sonido de una bola de papel mojado cuando la tiramos contra el suelo... si no comprendéis lo que quiero decir, tratad de juntar los dos sonidos en vuestra mente... ¿a que lo habéis reproducido vosotros mismos alguna vez?
Para que esto no vuelva a suceder, he decidido proponer una serie de ejercicios que yo mismo practicaré... y supongo que seré el último que lo haga...
1-Di baloncestista
2-Di baloncestista con un lápiz en la boca.
3-Di baloncestista con un lápiz en la boca y saltando.
4-Di baloncestista con un lápiz en la boca, saltando y dibujando círculos en una hoja de papel.
5-Di baloncestista con un lápiz en la boca, saltando, dibujando círculos en una hoja de papel y chupándote un codo...
6-Deja de hacer tonterías y ponte a decir baloncestista hasta que no te trabes ni una vez. Cuando lo logres, puedes arrancar la página del diccionario donde sale esa palabra y quemarla.
#-Como nota personal diré que si has logrado hacer correctamente los pasos 4 y 5 deberías plantearte que eres un semidios o un mutante salido de algún laboratorio farmacéutico. Si es así, monta tu propia religión o vete a trabajar a un circo.
Durante el ensayo de hoy, se han sucedido dos anécdotas. El personaje de Cris, Calima, debía decir que la casa de Laura es dos veces más pequeña que la suya:
"Laura: ¿Qué pasa, es que no tienes casa?
Calima: Sabes que dos veces más grande que la tuya". (Diálogo original)
Cris ha decidido dar su toque y decir "sabes que dos veces más grandes que las tuyas"... lo ha dicho dos veces... ¿Dónde estaría la cabeza de Cris en ese momento? ¿En qué estaría pensando? ¿En dos melones de Villaconejos? ¿En dos calabazas de Halloween? ¿En la Ramona?... nunca lo sabremos...
La segunda anécdota la ha protagonizado una de las integrantes del equipo de producción, Carmen. Ha perdido su guante y nos ha movilizado a todos para encontrarlo. Gracias al cielo (a Dios, al Abismo o a la Nada, como queráis verlo) lo ha encontrado con todos sus dedos. Estaba debajo de la batería que hay en el escenario... ¿Es ese guante un artista en potencia, quizás?
Algo me dice que debo dejar de escribir ya... el nivel de chistes malos ha sido superado con creces por hoy...
jueves, 30 de octubre de 2008
¡¡Tenemos teatro!!

Y hemos completado el reparto, gracias a la colaboración de Pedro, nuestro nuevo miembro del elenco, profesor de Industriales de la UEM y desde ahora el mesías enviado por Talía (la Musa del teatro cómico) para salvar a In-Genious. Después de un duro casting ha sido seleccionado por un jurado implacable (entre los que nos incluíamos Sofi, Ana y yo) y, siendo francos, bastante cruel y torturador... La verdad es que hemos dudado bastante a la hora de elegir entre los candidatos, que, finalmente, se han unido a nosotros para llevar la labores de producción: Carmen, Pablo, Natassha y Rocío, se pondrán a las órdenes de Sofi, que les hará trabajar sin descanso para que todo funcione como es debido... no os asustéis, es broma, si en realidad Sofi es un trozo de pan... De todos modos, ya hablaré con más calma de los miembros de la compañía...
La verdad es que es absolutamente indescriptible la sensación de satisfacción que provoca el hecho de saber que los proyectos comienzan a ir en marcha. Cuando Rubén me llamó esta mañana para confirmar nuestra presencia en el Villa Cultural mi primera reacción fue la de incredulidad absoluta.
-¿En serio estamos en el Villa Cultural?-dije.
-Sí, sí, lo que no nos han dicho es el día exacto, pero tenemos día asegurado.-Me respondió Rubén.
-¿En serio?-Repetí.
-Sí, sí, de verdad-Confirmó él.
-¿Pero no me engañas?-Pregunté.
-Que no, de verdad, que no te engaño...-dijo Rubén, armado de paciencia.
-¿Pero es seguro ya?
-¡¡Que sí, coño, que sí!!... ¿Fran? ¿Fran?...
Pero yo ya estaba dando saltos de alegría por toda la habitación...
Es un sueño... una quimera hecha realidad... todo gracias a la insistencia de Rubén en el Ayuntamiento de Villaviciosa de Odón. Puede que nos hayan dado el teatro para que dejásemos de bombardear a e-mails y a llamadas sus servidores, pero ¿qué más da? ¡¡Vamos a estrenar en el Coliseo!! ¡¡Un teatro de 500 localidades!! ¡¡Tendremos la subvención del Ayuntamiento!! ¡¡Un cátering para cebarnos a todos (Sí, Sofi, sí, David, para los técnicos también habrá)!! ¡¡Nos anunciarán por todo el pueblo!! Dios, es que me está dando un ataque...
Ya puedo ver los camerinos del teatro con el nerviosismo del estreno fluyendo en el ambiente. Ya puedo ver el vaivén de actores por los pasillos, retocando los últimos detalles del vestuario. Ya puedo ver cómo producción termina de colocar los decorados en el enorme escenario. Puedo ver cómo la gente, espectante, comienza a ocupar las butacas mientras curiosean el folleto explicativo. Puedo escuchar las voces de ánimo de nuestros amigos más cercanos, de nuestros más allegados y queridos. Puedo ver cómo los actores nos dedicamos las últimas palabras de aliento antes del gran momento. Puedo ver cómo se reduce la luz en el teatro hasta hacerse tenue y morir. Puedo ver cómo se abre el telón y cómo una luz cenital caída de los cielos del escenario ilumina a Laura Morrigan. Puedo sentir el silencio interrogante del público. Puedo ver cómo Ana suspira ante el gran momento. Cómo coge aire... y deja escapar la primera frase del resto de una historia:
"Si la vida es un regalo, yo se la vendo al mejor postor..."
Y entonces... todos caemos en su delirio...
(N. de A. : la señora enseñando un seno es Talía, Musa del teatro cómico)
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martes, 28 de octubre de 2008
El primer ensayo
¿Alguien sabe cómo se orienta un pingüino en un garaje? Pues seguro que mejor que nosotros en el primer ensayo.En realidad estoy exagerando...
El problema del primer ensayo formal es que hay que desoxidar los engranajes interpretativos de cada uno, que durante el verano han servido sólo para convencer a la chica (o chico) de turno de que éramos el hombre (o la mujer) de su vida y ganarnos sus... favores. A decir verdad, no es mal entrenamiento para mantener el motor actoral a punto. También es verdad que el texto es completamente nuevo y los actores aún no se han familiarizado con él, lo que disminuye la eficacia y el ritmo en un ensayo.
El director también tiene que desempolvar el cerebro y ponerlo en marcha para que las escenas queden montadas con cierta coherencia... porque el valor artístico se va consiguiendo a medida que los ensayos avanzan. De momento, más vale darse con un canto en los dientes si el director sabe interpretar los garabatos que hizo hace un mes cuando desempeñaba funciones de escritor, en los que trataba de reflejar de manera mas o menos fiel a la realidad los movimientos de los personajes. Para ojos de alguien inexperto, esos garabatos se reducen a un rectángulo similar al que dibujaría alguien ebrio, plagado de rayas sin sentido. Freud se frotaría las manos ante semejantes galimatías pictóricos...
El caso es que ya hemos arrancado. Por fin. Aunque aún nos falta un actor, el tiempo es oro y tenemos que empezar a trabajar. Hay que volver a despertar a nuestra mentes aunque sea a base de sudokus. De todos modos, estamos tratando de llenar esa vacante... de momeno, hemos forrado de carteles la Universidad entre Ana, Cris y un servidor. Veremos a ver si surte efecto.
O tendremos que recurrir al plan B...
jueves, 23 de octubre de 2008
BROADWAY... la avenida de los sueños...
Mis neuronas inquietas me piden que escriba más entradas para este blog y no puedo resistirme al chute de adrenalina que me proporciona mi cerebro cada vez que escribo algo.Si nuestro coordinador viese esto (Aarón, va por ti) nos odiaría por apoyar al teatro musical (cerdos capitalistas), pero nadie puede negar que las luces, el ambiente y los taxis amarillos de la ciudad que nunca duerme invitan a soñar con los escenarios más impresionantes del mundo entero...
Las obras de Broadway siempre se llevan a cabo en los 38 teatros de la zona concentrados alrededor de Times Square entre las calles 41 y la 53. La mayor parte de ellas son producciones musicales con escenografías espectaculares, vestidos extravagantes y música y danzas de la mas alta calidad. Las entradas para estas obras teatrales varía de $50 a $90 dólares, una pasta, vamos...
Las Obras fuera de Broadway se llevan a cabo en aproximadamente 50 teatros mas pequeños localizados en varias partes de Manhattan. Las producciones pueden ser musicales, comedias o dramas mas serios y típicamente son menos espectaculares que las Obras de Broadway. El talento es usualmente de primera calidad y aquí es donde usualmente las futuras estrellas de Broadway adquieren su experiencia. El precio de las entradas varía de $20 a $50 dólares, para mileuristas, básicamente... Si pienso en un teatro de esos 38... me viene a la mente el MAJESTIC, que durante más de siete años de imparable éxito ha visto cómo el FANTASMA DE LA ÓPERA ha sido representado noche tras noche en su escenario.
Y es que el Fantasma es mi musical favorito. Después de verlo en Madrid, en el LOPE DE VEGA, es inexplicable lo que sentí cuando fui espectador de uno de los mayores musicales de todos los tiempos en aquel emblemático teatro... Broadway me embriagaba... pero, esa es otra historia... LOS PRODUCTORES, LOS MISERABLES, HAIRSPRAY, RENT, MAMMA MÍA!, LA BELLA Y LA BESTIA, EL REY LEÓN, SWEENEY TODD, CHICAGO, son algunas de las obras que vienen a mi mente y muchas de ellas siguen aún en cartel, después de décadas de irrefrenable éxito de crítica y público.
Broadway puede ser el reflejo del elitismo capitalista en los teatros, de la parafernalia, el adorno y la pomposidad extrema, de la espectacularidad y "barroquismo" desmesurado... pero me permito decir que no me importaría ver la GRAN VÍA madrileña convertida (y va por el buen camino) en algo por el estilo... como amante del teatro, disfruto con una pieza independiente de presupuesto virtualmente inexistente... pero que me permitan que mi corazón romántico disfrute con la magia, la música, las luces, los bailes, los vestidos, las tapicerías rojas, de los sueños que cada pieza musical de cada obra de Broadway infunden en mi alma y que me hacen recordar que, al menos durante dos horas y un descanso y en un recinto cerrado, el mundo puede ser un lugar un poco más luminoso, más brillante, más mágico... un poco mejor.
Soñad, queridos amigos... soñad con las luces de Broadway, porque ellas seguirán fulgurando en la noche de la jubilosa Manhattan aún cuando nosotros hayamos dejado escapar el último hálito de vida...
Somos unos soñadores empedernidos...
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