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viernes, 27 de febrero de 2009

El ensayo del borracho.

Que nadie se eche las manos a la cabeza, que de momento, que yo sepa, ningún actor ha ido a ensayar en estado de embriaguez (de resaca, varios días, de eso no me cabe la menor duda...)

El caso es que en una de las escenas que debíamos ensayar hoy, Miguelillo tenía que hacer como si estuviera borracho y el efecto no ha llegado a ser el deseado... de hecho, podemos decir que Miguel imita a la perfección a un francés, a un inglés y a un mejicano, pero de ebrio no tiene nada (por suerte para él, por otra parte). Como era de esperar, las risas han sido generalizadas.

Como en el caso de la actuación de Carmen. Por motivos del argumento que no vamos a revelar, su personaje debe aparecer haciendo una serie de abdominales. En realidad, el personaje de Carmen era antes el de un hombre, pero por motivos de plantilla se ha tenido que adaptar para que sea una mujer. De Román pasó a llamarse Julia. Y de la frase "no quiero poner nervioso a nadie con mi torso sudoroso", el libreto ha cambiado a... "no quiero poner nervioso a nadie con mis pechos sudorosos". Ha sido necesario repetir la escena cuatro veces seguidas para evitar las carcajadas. Pero ha salido al final.

Lástima que Rubén no lo haya podido ver. Desgraciadamente, su madre le ha dejado encerrado en casa (y no, no es una broma). Se ha ido de casa con las llaves de Rubén y ha cerrado la puerta por fuera. Sólo queda esperar a que logren sacarle antes de que se convierta en un cadáver maloliente medio devorado por un montón de gatos hambrientos. Estamos contigo, Rubén...

Encierros involuntarios a parte, hay que reconocer que el ensayo ha resultado ser muy productivo y además extremadamente divertido. Sólo cabe esperar que las mismas carcajadas se reflejen en el patio de butacas el día del estreno...

martes, 16 de diciembre de 2008

In-Genious, os presento al mundo... Mundo, ¡¡Te presento a In-genious!!


En el ensayo de este lunes aprovechamos para hacernos las típicas fotos (disponibles en nuestra página de tuenti, en la que aparecemos como In Genious Teatro) para promocionarnos un poco, que nunca viene mal. Después, claro, seguimos ensayando distintas escenas de la obra, y he de reconocer que fue un ensayo muy productivo. Todos los actores estuvieron pletóricos, así que aprovecho para dedicarles mi enhorabuena. Bueno, también quiero agradecer que Pablo (Técnico de sonido de la compañía) nos trajera una completa biblioteca de efectos de sonido.

En la foto que hoy os muestro, os presento a los actores de la compañía. De izquierda a derecha:

-Pedro: profesor de la Universidad Europea de Madrid, logró entrar en la compañía tras un duro casting del que salió más que airoso. Su personaje es el de Luis, un galán de la vieja escuela bastante orgulloso y seguro de sí mismo.

-Miguel Ángel: Miguelillo para los amigos, estudiante de segundo de la triple licenciatura (Comunicación Audiovisual, Periodismo y Publicidad) de la UEM. Su personaje es el de Román, un viajero, vividor y gran conocedor del mundo que le rodea. Es una persona optimista y alegre y en pocas ocasiones pierde los nervios.

-Ana: también estudiante de la triple de segundo. Responsable de que su personaje se llame Laura y no Eva. Como ya he dicho, interpreta a Laura Morrigan, la protagonista de nuestra historia. Es una mujer alienada por su entorno, triste y amargada. Hasta que se le cruzan los cables... convirtíendose en algo muy distinto... y demente.

-Fran: estudiante (o eso dice) de segundo de la triple licenciatura de la UEM. Es el escritor y director de la obra así que, si no gusta, él es el que merece ser linchado. Su personaje es el del Padre Jesús, un cura encasillado en las doctrinas más rancias y fanáticas de la Iglesia Católica.

-Rubén: estudiante de Periodismo y Comunicación en la UEM, también de segundo. Es un actor de mucha experiencia, con varias representaciones a sus espaldas. Su papel es el del sirviente de los Morrigan, un hombre irónico e hipócrita, que no guarda ningún respeto a sus señores.

-Cristina: estudiante de segundo en la triple licenciatura de la UEM. Siempre rebosa buen humor, por lo que en la compañía se piensa que toma alguna clase de psicotrópico (es broma, claro). Su personaje es el de Calima, una mujer adinerada, clasista y chismosa.

-Jorge: estudiante de segundo de Comunicación en la UEM. Tiene experiencia como doblador. Su personaje es el de Álvaro, el marido de Laura, un hombre que se resigna a vivir la vida que le ha tocado vivir, sin pretender un cambio o una mejoría.

Y este es el reparto. Presentaré al equipo técnico cuando tenga una foto decente de ellos (son criaturas de la oscuridad de la cabina de dirección, por eso los flashes de las cámaras les resultan desagradables). Sobre lo que cuenta El Delirio de Laura Morrigan tal vez hable otro día. Porque el factor sorpresa es muy determinante. Sólo diré que hay mucha comedia, mucha violencia... y mucha sangre.

¿Queréis saber más?

Paciencia...

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Dos rombos

Es decir, no apto para todos los públicos... para mayores de dieciocho años... porno... XXX

Así ha sido el ensayo de hoy... lleno de sensualidad, erotismo... El personaje de Luis, sentado en una silla, expectante, observaba cómo Laura se paseaba y contoneaba sus sinuosas curvas a su alrededor, mientras le miraba con cierta lascivia y se humedecía los labios con lujuria. Cuando Laura le posó una de sus manos en el hombro de Luis, éste comenzó a respirar más fuerte, nervioso pero implorando en su fuero interno que aquellas manos celestiales le acariciaran. En el momento en el que Laura se sentó sobre las rodillas de Luis, mirándole directamente a los ojos, se podía notar el calor que despedían sus cuerpos deseosos de un mayor acercamiento, más íntimo... más salvaje...

Venga, las manitas donde yo las vea...

Lamento deciros que todo esto ha sido fantaseado por mi mente calenturienta. Ni ha habido erotismo, ni sensualidad ni nada de nada... cuando Ana ha ido a sentarse encima de Pedro parecía que iba a cabalgar a un potro (que nadie piense mal, que os conozco). Pedro miraba a Ana como un corderillo degollado, como si Ana fuera a arrancarle la cabeza de un mordisco en cualquier momento. Y claro, las risas de Cristina de fondo, cambiándose de sitio continuamente para ver mejor, no ayudaban a que se crease ambiente.

Pero la verdad es que ha sido un ensayo muy divertido. Mi vena de torturador ha fomentado que haya hecho repetir la escena a Ana y a Pedro muchas, muchas veces... a pesar de que ha salido aceptablemente bien, necesitaba más pasíón. Está bien, seré sincero... les he hecho repetir tantas veces porque Cris y yo nos moríamos de la risa cada vez Ana se montaba encima de Pedro y comenzaba a soltar risitas nerviosas hasta que explotaba en una sonora carcajada... ha sido muy divertido... para todos, lo juro.

Aunque más divertido ha sido escuchar a Ana repetir la palabra "brazo" varios ciento de veces. Y esto sí que no ha sido una tortura arbitraria, es que cada vez que iba a decir brazo, decía "brasso"... no sé, sonaba raro. Pero ha logrado corregirlo. (Seguramente después de leer esto me corte las manos para evitar que pueda escribir más... pero ella sabe que la quiero).

Cuento todo esto por no hablar de los gritos de Pedro que, con total sinceridad, nos ha ofrecido uno de los ensayos más brillates en las escenas dramáticas. Absolutamente genial, de verdad...

Pero esa es otra historia...

martes, 28 de octubre de 2008

El primer ensayo

¿Alguien sabe cómo se orienta un pingüino en un garaje? Pues seguro que mejor que nosotros en el primer ensayo.

En realidad estoy exagerando...

El problema del primer ensayo formal es que hay que desoxidar los engranajes interpretativos de cada uno, que durante el verano han servido sólo para convencer a la chica (o chico) de turno de que éramos el hombre (o la mujer) de su vida y ganarnos sus... favores. A decir verdad, no es mal entrenamiento para mantener el motor actoral a punto. También es verdad que el texto es completamente nuevo y los actores aún no se han familiarizado con él, lo que disminuye la eficacia y el ritmo en un ensayo.

El director también tiene que desempolvar el cerebro y ponerlo en marcha para que las escenas queden montadas con cierta coherencia... porque el valor artístico se va consiguiendo a medida que los ensayos avanzan. De momento, más vale darse con un canto en los dientes si el director sabe interpretar los garabatos que hizo hace un mes cuando desempeñaba funciones de escritor, en los que trataba de reflejar de manera mas o menos fiel a la realidad los movimientos de los personajes. Para ojos de alguien inexperto, esos garabatos se reducen a un rectángulo similar al que dibujaría alguien ebrio, plagado de rayas sin sentido. Freud se frotaría las manos ante semejantes galimatías pictóricos...

El caso es que ya hemos arrancado. Por fin. Aunque aún nos falta un actor, el tiempo es oro y tenemos que empezar a trabajar. Hay que volver a despertar a nuestra mentes aunque sea a base de sudokus. De todos modos, estamos tratando de llenar esa vacante... de momeno, hemos forrado de carteles la Universidad entre Ana, Cris y un servidor. Veremos a ver si surte efecto.

O tendremos que recurrir al plan B...