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miércoles, 11 de marzo de 2009

Sobre Julia


Julia es una mujer optimista, vital, feliz de vivir su vida tal y como la vive. Si algo de lo que sucede a su alrededor no le gusta, se esfuerza por cambiarlo hasta que sea de su agrado. No huye ante los problemas y trata de mantener la calma ante cualquier situación.

Julia es la mejor amiga de Álvaro, ambos se conocen desde la época del instituto. Álvaro siempre ha tenido mucha confianza en su amiga, que siempre ha aconsejado a Álvaro con objetividad, haciéndole llegar a sus propias conclusiones y nunca imponiendo su criterio personal. Y, si no puede aconsejarle como se merece, por lo menos siempre trata de arrancarle una sonrisa.

Su relación con Laura siempre ha sido cordial, pero algo tirante. De todos modos, Julia siempre está viajando, a veces por largos periodos de tiempo, pues se dedica a la escritura de novelas de viajes, aunque no suela hacer ninguna referencia a su profesión.

De todos modos, su modo de vivir tan satisfactorio y pleno desata las iras de muchas personas de su alrededor...

¿Sufrirá el delirio?

lunes, 9 de marzo de 2009

Sobre Álvaro


Hace semanas que lo propuse y ya va siendo hora de cumplirlo. Hora de presentar a los personajes como se merecen. Comenzaremos por el marido de Laura Morrigan, Álvaro.

Álvaro es un hombre que se dedica a existir sin esperar nada grato de la vida más que evitar dolores de cabeza. No es que las cosas le gusten tal y como van, pero a fin de cuentas piensa que es mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer. Y aunque se dé cuenta de que no vive como le gustaría, no va a hacer absolutamente nada por cambiarlo.

A pesar de que el hastío es su gran defecto, Álvaro quiere a Laura. De todos modos, comienza a pensar que su mujer no le ama porque es un empresario desastroso y eso le hace dudar de su propio amor. Está llevando la empresa del difunto padre de Laura a la quiebra y no sabe hacer otra cosa que quejarse para solventar el problema lo que, desde luego, no va a solucionar nada.

No es dado a los vicios. Está tan poco acostumbrado a beber que, cuando lo hace, se emborracha enseguida.

Cuando Álvaro se enfada, lo más probable es que se acabe marchando de donde esté, dando la espalda a sus problemas. En muy contadas ocasiones, desata su rabia interior gritando, tirando cosas e incluso enfrentándose al origen de sus quebraderos de cabeza. Pero no es lo habitual.

A pesar de todo, es un hombre fiel y noble, aunque tiene que aclarar sus sentimientos.

¿Será víctima del delirio?